Proceso·6 min de lectura·20 de septiembre de 2026

Cuánto cuesta un software a medida en Argentina

Rangos de precio por tipo de proyecto: sitio institucional, automatización, tienda online, sistema de gestión y portal B2B. Qué mueve el precio dentro de cada rango y qué se paga después del lanzamiento.

Un sistema a medida para una pyme en Argentina cuesta entre USD 1.000 y USD 8.000, según qué se construya. Un sitio institucional arranca en USD 1.000; una tienda online ronda los USD 2.500 a 5.000; un sistema de gestión, entre USD 3.000 y 7.000; un portal B2B mayorista, entre USD 3.500 y 8.000.

Esos son nuestros precios, no un promedio del mercado. Los publicamos porque la pregunta "¿cuánto sale?" casi nunca tiene respuesta antes de una reunión, y eso le hace perder tiempo a todo el mundo. Abajo está el detalle por tipo de proyecto, qué mueve el precio dentro de cada rango y qué se sigue pagando después del lanzamiento.

¿Cuánto cuesta cada tipo de proyecto?

Tipo de proyectoRangoEntrega
Sitio institucional
Presencia, servicios, portfolio, formulario de contacto
USD 1.000 a 2.5002 a 3 semanas
Automatización de un proceso
Una tarea repetitiva que hoy hace una persona a mano
USD 1.000 a 3.0001 a 3 semanas
Tienda online
Catálogo autoadministrable, carrito, checkout y pagos
USD 2.500 a 5.0003 a 5 semanas
Sistema de gestión a medida
Clientes, cobranzas, stock, socios, pedidos
USD 3.000 a 7.0004 a 6 semanas
Portal B2B mayorista
Listas de precios por cliente, pedidos y logística
USD 3.500 a 8.0004 a 6 semanas

El precio queda cerrado en la propuesta, antes de escribir una línea de código, y no cambia a mitad de camino. Si el proyecto tarda más de lo previsto, el costo lo absorbemos nosotros.

¿Qué hace que un proyecto esté en el piso o en el techo del rango?

Dentro de cada tipo, la diferencia entre el mínimo y el máximo casi siempre la explican estas cinco cosas:

  • Integraciones con otros sistemas. Conectarse con un sistema de gestión que ya usás, con una API de logística o con el sistema de un proveedor. Cada integración agrega trabajo, y más todavía si el otro sistema no tiene documentación.
  • Pagos. Cobrar online no es solo poner un botón: hay que validar precios y stock del lado del servidor, manejar los avisos del medio de pago y contemplar qué pasa si un pago llega dos veces o nunca llega.
  • Usuarios con roles distintos. No es lo mismo un panel que usa una persona que un sistema donde el vendedor ve una cosa, el administrativo otra y el dueño otra. Cada rol suma pantallas y reglas.
  • Migración de datos. Pasar años de historial desde planillas o desde un sistema viejo suele llevar más tiempo que construir la funcionalidad nueva, porque los datos reales casi nunca están prolijos.
  • Cantidad de entidades. Un sistema con tres entidades (clientes, pedidos, productos) es mucho más simple que uno con doce. Es el factor que más se subestima.

¿Qué se paga después del lanzamiento?

Esta es la parte que la mayoría de los presupuestos no aclara, y donde un proyecto barato puede terminar siendo caro. En nuestro caso:

  • Hosting: alrededor de USD 25 por mes.
  • Soporte: opcional, desde USD 75 por mes, si preferís no encargarte vos del mantenimiento.
  • Licencias: ninguna. El código es 100% tuyo y queda en repositorios a tu nombre.
  • Fases siguientes: se cotizan aparte, también a precio cerrado.

Conviene hacer la cuenta a un año. Un sistema de USD 2.000 con un costo mensual de USD 200 sale USD 4.400 el primer año. Uno de USD 4.000 con hosting de USD 25 sale USD 4.300. El segundo parecía el doble de caro y terminó costando menos.

¿Por qué estos precios y no los de una software factory?

Porque la estructura es distinta. Una software factory cotiza un equipo: varias personas, reuniones de coordinación, gerencia de proyecto. Eso tiene sentido cuando el proyecto lo necesita, y entonces los números son otros. Acá trabaja una sola persona apoyada en herramientas de IA para escribir código, sin capas de coordinación que facturar.

La contracara es honesta: no tomamos proyectos que necesiten diez personas en paralelo, una plataforma para miles de usuarios desde el día uno, o certificaciones corporativas. Para eso corresponde una software factory o una consultora, y el presupuesto es otro.

¿Cómo comparo dos presupuestos?

El número grande no alcanza para comparar. Antes de decidir, mirá que las dos propuestas respondan lo mismo:

  1. Qué se construye, funcionalidad por funcionalidad, y qué queda explícitamente afuera.
  2. Si el precio es cerrado o una estimación de horas, y quién paga si se demora.
  3. Qué costos mensuales siguen después de la entrega.
  4. De quién es el código y en qué cuentas queda alojado.
  5. Qué pasa con los cambios que aparecen a mitad de camino.

Lo desarrollamos en precio cerrado vs. por hora, que es la decisión que más impacta en lo que terminás pagando.

¿Y si mi proyecto no entra en ninguna de estas categorías?

Pasa seguido: muchos proyectos son una mezcla, por ejemplo una tienda online que además necesita un panel de gestión para el equipo. En esos casos el rango se arma sumando las partes, y sigue quedando cerrado en la propuesta. La forma más rápida de saberlo es contarnos qué necesitás: la propuesta con alcance, plazo y precio se define en 3 a 5 días hábiles y no tiene costo. Podés ver proyectos reales que ya están funcionando para ubicar el tuyo.

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