Acacia Paisajismo es el estudio de Agustina D'Innocenzo en el Gran Mendoza. Diseña jardines, ejecuta obra llave en mano, hace mantenimiento y vende panes de césped.
Un negocio así vive de sus fotos. Un jardín terminado convence más que cualquier texto. Pero las fotos estaban en Instagram, mezcladas con el resto del feed y perdiéndose a medida que pasaba el tiempo.
Cuando el negocio no es uno solo
Acacia no vende una sola cosa. Diseña proyectos, ejecuta obras, mantiene jardines, vende productos y dicta cursos. Cada una de esas líneas le habla a alguien distinto: quien quiere rehacer su patio no es quien busca un curso online.
Meter todo eso en una sola página es el error clásico. El visitante entra buscando una cosa y tiene que atravesar cuatro que no le interesan.
Qué construimos
- Una página por línea de negocio: proyectos, tienda, cursos y contacto, cada una con su propio camino, y una home que orienta hacia la correcta.
- El portfolio de obras con las fotos reales de los jardines terminados, que es el argumento de venta más fuerte que tiene el estudio.
- Una tienda para los productos que se venden solos: césped, plantas, macetas.
- Los cursos con su propio espacio, para el público que no busca contratar sino aprender.
- Contacto con preguntas frecuentes, que responde antes de que la clienta tenga que contestar lo mismo por décima vez.
El detalle que importó
Agustina tenía ilustraciones en acuarela propias. En vez de usar íconos genéricos, se integraron al diseño como fondo de las secciones.
Es un detalle chico y es exactamente el punto: un estudio de paisajismo vende gusto y criterio estético. Si su web se ve como cualquier plantilla, está contradiciendo lo que vende.
El resultado
Acacia tiene hoy su obra publicada, ordenada por línea de negocio, y un lugar propio que no depende del algoritmo de ninguna red social.
¿Tu trabajo se vende mostrándolo y solo lo tenés en Instagram? Escribinos.