Una empresa que fabrica y comercializa envases de vidrio para bodegas y marcas de bebidas. No vende una botella: vende un formato, un peso, una capacidad y un color que tienen que coincidir con lo que la marca imagina para su producto.
Su catálogo tiene decenas de modelos. Cada consulta empezaba con un ida y vuelta por mail: qué botella, qué medidas, si hay plano técnico, cuánto sale. El conocimiento del catálogo vivía en la cabeza del equipo comercial.
El problema de vender productos técnicos
Cuando lo que vendés tiene ficha técnica, el cliente no compra por foto. Necesita el dato exacto: capacidad, altura, diámetro, tipo de boca, peso. Y necesita el plano para pasárselo a su diseñador o a su línea de envasado.
Sin eso publicado, cada consulta ocupa a una persona. Con eso publicado, el cliente avanza solo hasta el momento en que realmente hace falta hablar: la cotización.
Qué construimos
- El catálogo completo online, con más de sesenta modelos cargados, sus fotos reales y su ficha técnica.
- Filtros por categoría y material, para llegar al modelo correcto sin recorrer todo el catálogo.
- Plano técnico descargable en cada producto. El dato que el cliente necesitaba pedir por mail, ahora se lo lleva solo.
- Cotización por selección múltiple: el cliente marca varias botellas mientras navega y pide precio por todas juntas. La consulta llega al equipo ya armada, con los modelos identificados.
- Un gestor de contenido propio para que la empresa y su agencia de fotos carguen productos e imágenes sin depender de nosotros.
La decisión de diseño
El envase de vidrio es un producto estético: la marca lo elige, en parte, porque le gusta cómo se ve. El sitio se construyó claro, aireado y minimalista, para que las fotos de producto tuvieran todo el protagonismo.
Es lo contrario de un catálogo industrial cargado de tablas. Acá el producto es lo que se mira, y el dato técnico está a un click de distancia cuando hace falta.
El resultado
El catálogo está en producción y las consultas llegan identificadas, con los modelos ya elegidos. El equipo comercial dejó de explicar el catálogo para pasar a hacer lo que importa: cotizar.
¿Vendés productos con ficha técnica y seguís contestando lo mismo por mail? Escribinos.